San Cristóbal, Por Julio César GarcÃa. - Hay una trinchera invisible que no se construye con sacos de arena ni alambres de espino, sino con ideas, historias y memoria. El poeta Mario Benedetti nos convocaba en sus versos a defender la alegrÃa del caos, del escándalo y la rutina, de la miseria y de los miserables. Sin embargo, cuando nos detenemos a contemplar el devenir cotidiano y la realidad que nos rodea, defender la alegrÃa implica, indefectiblemente, defender lo que somos.
Porque más allá de esta carcasa de
huesos y carne que arrastramos en el dÃa a dÃa, cada uno de nosotros es el
resultado vivo de una construcción colectiva e histórica. Somos el mapa de
nuestras acciones pasadas, de las ausencias que dolieron, las transitorias y
las definitivas y de los pasos compartidos en comunidad.
Con esta profunda reflexión abrimos una
nueva entrega de Entre Libros, Cultura y Tú a través de la frecuencia de Magis
98.3 FM, un espacio pensado para ser pausa, faro y encuentro.
El reencuentro entre la docencia, la
investigación y el saber
La jornada contó con una mesa de diálogo
de lujo al recibir a dos figuras imprescindibles del quehacer educativo y
cultural de nuestra región: los profesores Eugenio Galán y Rafaelito Puello.
Ambos encarnan esa vocación docente que trasciende el espacio fÃsico del aula
para volcarse a la investigación histórica, geográfica y antropológica.
Para Eugenio Galán, estar presente en el
programa significó no solo reencontrarse con la audiencia, sino también rendir
tributo a la trayectoria del profesor Puello, a quien definió como una
auténtica joya viva del conocimiento sancristobalense cuya obra y entrega
debemos valorar y aprovechar en toda su magnitud.
Por su parte, el profesor Rafaelito
Puello recordó con afecto los años en que Galán fue su alumno en las aulas
universitarias, destacando cómo ese deseo genuino por aprender e indagar sobre
la geografÃa e historia del Caribe sigue siendo la chispa que mantiene unida a
la comunidad académica y cultural.
La ignorancia como anestesia social
A lo largo del diálogo, los educadores
abordaron una paradoja central de nuestro tiempo: vivimos en una sociedad
sumamente compleja e interconectada, pero esa misma complejidad suele quedar
velada tras una inercia de desinterés generalizado.
Como se analizó en la mesa, la falta de
indagación actúa muchas veces como un cómodo anestésico social. Un pueblo
dormido, que no cuestiona ni busca comprender el origen de sus problemas,
termina por aceptar pasivamente cualquier narrativa sin preguntarse el porqué
de las cosas. Ante las dificultades, el camino fácil suele ser culpar a las
generaciones pasadas o desligarse del futuro, evadiendo la responsabilidad
crÃtica del presente.
Aprender para transformar, no solo para
figurar
Uno de los puntos más agudos traÃdos al
debate por el profesor Puello fue la pérdida del sentido transformador de la
educación en las instituciones superiores. En un entorno impulsado por la
competencia individual sobre la solidaridad, la obtención de tÃtulos, maestrÃas
y acreditaciones se ha orientado con frecuencia a la búsqueda de escalafones o
cargos técnicos, en lugar de servir como herramientas vivas para el beneficio
de la comunidad.
El llamado final del encuentro fue
claro: despertar para conocer. Las herramientas de nuestro tiempo —desde la
tecnologÃa cotidiana hasta las nuevas plataformas digitales— deben ser
aprovechadas con criterio y conciencia crÃtica. Defender lo que somos exige
rescatar la empatÃa, el pensamiento reflexivo y el compromiso ineludible con la
memoria y la cultura de nuestro pueblo.


0 Comentarios