Santo Domingo. - LA 27ª edición de la Feria Internacional del Libro de Santo Domingo (FILSD) comenzó este jueves con un enfoque en la promoción de la literatura infantil y juvenil, con el objetivo de «sembrar hoy» en estos jóvenes lectores las bases para formar «mejores» ciudadanos en el futuro.
El
encuentro, que se extenderá hasta el próximo 5 de octubre, tendrá como figura
principal al Nobel francés Jean-Marie Gustave Le Clézio. Entre sus obras más
reconocidas se encuentran ‘El diluvio’, ‘Desierto’, ‘Onitsha’, ‘El africano’ y
‘Revoluciones’.
La
Feria está dedicada al historiador dominicano Frank Moya Pons, uno de los más
sólidos historiadores e intelectuales dominicanos desde hace más de 50 años.
«Me
siento realmente complacido con este reconocimiento. Es algo que nunca imaginé.
Creo haber sido un obrero de la literatura, aunque otros dirán que he sido un
artesano», dijo Moya Pons, de 81 años, en el acto de apertura, celebrado en el
Teatro Nacional de la capital dominicana.
El
autor de ‘Manual de historia dominicana’, ‘La República Dominicana: una
historia nacional’, «Historia del Caribe», ‘La Española en el siglo XVI’ y ‘La
dominación haitiana 1822-1844’, afirmó que aún le quedan fuerzas para escribir.
La
feria también contará con la participación de unos 40 escritores de México,
Colombia, Portugal, Estados Unidos, Cuba, Venezuela, El Salvador, Argentina y
de República Dominicana, tanto de quienes residen en el país como los que lo
hacen en el exterior.
Entre
los detalles que destacan en la Feria del Libro figuran la creación de una Sala
de Negocios para fomentar la internacionalización de las letras dominicanas; el
programa Multiplicando Letras, que llevará actividades a distintas comunidades
del país, y la iniciativa del Bonolibro, concebida como un pasaporte cultural
que permitirá la distribución gratuita de ejemplares durante el período de
celebración de la FILSD.
«Esta
Feria se convertirá en un vibrante epicentro de ideas, lectura y encuentros
(…). El libro es puente y nos conduce a ensayar nuevas formas de cooperación,
como la que establecimos en esta ocasión con la Red de Ferias y Festivales de
América Latina», dijo el ministro de Cultura dominicano, Roberto Ángel Salcedo.
Se
tienen programadas más de 600 actividades, incluyendo presentaciones de libros,
talleres, conferencias, charlas y coloquios.
El
recinto ferial, en la Plaza de la Cultura de la capital, dispondrá de 15
pabellones temáticos, tres salas de conferencias, dos auditorios y 123 áreas de
exhibición y venta. Además, contará con un programa infantil y juvenil
especialmente diseñado para estimular la lectura en las nuevas generaciones.
La
vicepresidenta dominicana, Raquel Peña, consideró que la cultura es un espejo
que refleja «lo que hemos sido, lo que somos y lo que aspiramos a ser».
Al
destacar la realización de la Feria del Libro, Peña dijo que había que crear
más bibliotecas en el país y destacó la obra «inmensa» de Moya Pons.
«Los
que asistan a la Feria reclamarán el derecho a imaginar, a creer en el derecho
a ser libres (…). La lectura es la manera más poderosa de soñar con un mundo
mejor», afirmó.


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