Santo Domingo. - El exfiscal y abogado penalista Juan Alberto Liranzo Pérez aseguró que resulta extemporáneo abrir un debate sobre la variación de la calificación jurídica en el proceso que se sigue contra los hermanos Maribel y Antonio Espaillat, imputados por el colapso del centro de diversión Jet Set, cuya negligencia estructural dejó un saldo de 236 personas fallecidas y más de 180 heridos.
Liranzo
Pérez explicó que el momento procesal oportuno para plantear o discutir una
variación de la calificación jurídica es, en principio, mediante el acto
conclusivo que presentará el Ministerio Público, una vez finalice su
investigación, y en la audiencia preliminar, donde se examina la acusación y se
decide si el caso pasa o no a juicio.
Agregó
que, de manera excepcional, el Código Procesal Penal, en su artículo 330, prevé
la posibilidad de que la calificación jurídica pueda ser modificada durante el
juicio de fondo, si surgen elementos que lo justifiquen y así lo soliciten las
partes o lo disponga el juez de oficio.
“El
Ministerio Público aún está en fase inicial de investigación; el plazo para
investigar inicia una vez impuesta la medida de coerción y concluirá con el
acto conclusivo, donde se establecerá la acusación definitiva. Sin embargo,
existe un daño social innegable que debe ser resarcido”, precisó mediante un
comunicado de prensa.
Respecto
a la hipótesis penal, el exfiscal sostuvo que la calificación de homicidio
involuntario es la correcta y procedente, según el Código Penal y las pruebas
reunidas hasta la fecha. Subrayó que para sustentar un cambio a homicidio
voluntario debería existir algún elemento material que demuestre la aparición
del dolo o la voluntad deliberada, lo que hasta el momento no se ha
identificado en los hechos investigados.
Sobre
las implicaciones de una eventual modificación de la calificación, puntualizó
que esta podría aumentar las indemnizaciones civiles en favor de las víctimas,
pero advirtió que forzar un cambio sin soporte probatorio pondría en riesgo la
coherencia de la estrategia legal y podría ralentizar el proceso.
Liranzo
Pérez exhortó a los abogados querellantes a mantener la coherencia entre la
imputación del Ministerio Público y la postura de la parte civil, pues esto
fortalece la solicitud de medida de coerción y garantiza la agilidad del
proceso penal.
Finalmente,
advirtió que la alarmante pena máxima para el homicidio involuntario, de apenas
dos años de prisión, pone de manifiesto la urgencia de una reforma integral de
la legislación penal dominicana, no solo para este caso, sino para actualizar
figuras penales desfasadas y responder a la demanda de justicia de la sociedad.


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