Santo Domingo, Fuente Externa.- El expelotero dominicano Israel Alcántara (Izzy) abrió el capítulo más complejo de su vida fuera del terreno de juego, al revelar que llegó a gastar grandes sumas de dinero en prácticas de brujería durante un periodo de profunda incertidumbre profesional y emocional.
En una entrevista extensa en Diamante El
Podcast, el extoletero explicó que la falta de estabilidad en su carrera lo
llevó a atravesar una etapa de frustración, decisiones impulsivas y búsqueda de
respuestas fuera de la fe que hoy profesa.
“Yo no tenía ni para el pasaje, estaba
lleno de problemas”, recordó Alcántara, al narrar cómo la presión económica y
la inestabilidad deportiva influyeron en su estado mental. Según dijo, en ese
tiempo llegó a recurrir a supuestas prácticas místicas con la esperanza de
mejorar su rendimiento o cambiar su destino dentro del béisbol.
Uno de los momentos más impactantes de
su testimonio fue su recuerdo sobre el terremoto de Haití en 2010. Alcántara
afirmó que tenía planes de viajar al país vecino durante esa etapa de confusión
personal, pero que finalmente no lo hizo. A partir de ese hecho, asegura haber
experimentado un cambio espiritual profundo. “Desde ese momento Dios entró a mi
vida”, expresó, señalando el inicio de una transformación en su conducta.
El exjugador también admitió haber
vivido bajo fuertes supersticiones dentro del béisbol, incluyendo rutinas
extremas como usar la misma ropa interior durante varios partidos consecutivos
para “mantener la suerte”. Con el tiempo, reconoció que estas prácticas
formaban parte de una etapa de inmadurez y presión mental.
Durante la conversación, Alcántara marcó
un contraste entre su pasado y su presente espiritual, afirmando que hoy vive
enfocado en la fe cristiana y en la reflexión sobre sus errores. “Dios me salvó
por completo”, reiteró, asegurando que interpreta su historia como un proceso
de aprendizaje.
En el plano deportivo, el extoletero
recordó su paso por el sistema profesional de Grandes Ligas, donde compartió
entorno con figuras como Pedro Martínez y David Ortiz. También destacó su
impacto en la pelota invernal dominicana, especialmente con los Tigres del
Licey, donde dejó huella como uno de los bateadores de poder más reconocidos.
Sin embargo, admitió que su carrera no
alcanzó una estabilidad sostenida en Grandes Ligas, influida —según su versión—
por factores de disciplina, decisiones personales y situaciones externas.
Alcántara aprovechó además para enviar
un mensaje a las nuevas generaciones de peloteros, exhortándolos a evitar la
superstición y enfocarse en la preparación, el trabajo y la disciplina mental.
“Todo eso es ignorancia, eso no funciona”, afirmó con contundencia.
El exjugador concluyó señalando que,
pese a los errores del pasado, hoy se siente en paz y agradecido. Su testimonio
mezcla la historia de un talento del béisbol con una vida marcada por excesos,
presión y una búsqueda constante de sentido.
“Dios es demasiado bueno y su
misericordia siempre nos alcanza”, finalizó.
Izzy es el líder de jonrones de todos
los tiempos del Licey con 47, en total en Lidom sumó 52.


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