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El deber me obliga a aclarar los hechos, no fueron los defensores del medio ambiente, fueron las reglas del mercado

 


“Antes de escribir procura tener fresca la memoria y limpio el corazón”

San Cristóbal, Por Julio César García. – La memoria, cuando se vuelve selectiva, amenaza la verdad y la responsabilidad de quienes informamos. Discernir significa distinguir con juicio y sentido crítico la verdadera naturaleza de los hechos.

La selectividad de la memoria no es algo de lo que debamos sentirnos orgullosos; más bien debe movernos a preocupación. Si dedicamos nuestras vidas a informar, formar opiniones y mostrar la verdad de los hechos, esta memoria selectiva nos condena ante nuestros pares y ante la sociedad.

Atribuir responsabilidades sin datos es temerario: más que convertirse en denuncia contra ciertos sectores, se convierte en un boomerang que cuestiona nuestra seriedad y credibilidad.

Tomo como ejemplo una reciente publicación aparecida en un medio local, donde se responsabiliza a los defensores del medioambiente de San Cristóbal de “un inmenso deseo de propiciar la pobreza”, alegando que fueron responsables de la salida de dos empresas que generaban empleos en el ámbito local.

La realidad es distinta. una de ella se instaló en la zona del municipio de Haina donde sus operaciones son más rentables y pueden recibir incentivos que no recibían en su anterior localización.

La otra empresa cambió de propietarios y los nuevos inversores vieron que al mercado local comenzaban a llegar desde Asia y Centroamérica los mismos productos que ellos fabricaban con precios muy por debajo de los que ellos podían ofertar y dado el costo de mantener encendido los hornos y los costos operativos asociados a la producción decidieron declararse en quiebra y cerrar.

En ninguno de estos casos las decisiones empresariales se debieron a la acción de los defensores del medioambiente. Esta es una demostración de cómo la selectividad de la memoria actúa y nos daña.

No fueron los defensores del entorno quienes causaron la salida de esas empresas ni la consiguiente pérdida de empleos. Fueron estrictamente las dinámicas del mercado las que llevaron a su cierre. La memoria selectiva, usada para acusar sin fundamento, no solo distorsiona la verdad: erosiona la confianza social en quienes informamos.

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