San Cristóbal, Por Julio César García. - “Escribir desde la experiencia es una buena manera de entrar al mundo de los sentimientos, pero también escribir desde la fantasía es otra manera de mostrar al mundo aquellas cosas que podrían ser posibles o no”. Con esta reflexión, Julio García dio inicio a una entrega especial del programa Entre libros, Cultura y Tú por Magis 98.3 FM. Junto a Denny Madé, los micrófonos se abrieron para recibir a una voz que tiene su corazón anclado en las raíces de su tierra: la escritora sancristobalense Belkis Marte.
Del paraje El Tablazo a la Gran Manzana
Nacida en el paraje de El Tablazo,
Belkis creció rodeada de la naturaleza y la frescura de su río. Tras la pérdida
de su padre a los ocho años, su vida tomó rumbos distintos, llevándola primero
a la capital y, a los 19 años, a emprender el viaje hacia los Estados Unidos.
Sus primeros años en Nueva York fueron
un desafío; Marte confesó que el miedo al idioma era tal que evitaba salir a la
calle para no enfrentarse a una lengua que le resultaba ajena. Sin embargo, esa
barrera no la detuvo; se matriculó en el Hostos Community College, donde
comenzó a estudiar en español mientras dominaba el inglés gradualmente. Logró
graduarse en Ciencias del Comportamiento, superando rigurosos exámenes
estatales que representaban un muro para muchos estudiantes.
"Cuentos de mi niñez y de mi
pueblo"
Fue al cumplir los 50 años cuando Belkis
decidió que no podía permitir que el olvido borrara las historias de su
infancia. Con el impulso de su hija, dio vida a su obra, una colección de
relatos que rescata la oralidad y las vivencias de su pueblo natal. En sus
cuentos, la realidad y la ficción se entrelazan para dar voz a la mujer
dominicana y a la cotidianidad de San Cristóbal.
Una mujer destacada en el exterior
Su impacto ha trascendido las páginas de
sus libros. Belkis Marte recuerda con orgullo cuando fue premiada por el
presidente de la República Dominicana, Luis Abinader, como Mujer Destacada en
el Exterior. Este reconocimiento no fue solo un honor, sino un incentivo para
fortalecer su trabajo filantrópico a través del proyecto "El Tablazo Lee y
Haz Feliz un Niño en Navidad".
“Actualmente tengo treinta y un rincones
de lectura en este proyecto con el que, además de leer con los niños y niñas,
busco incentivar el hábito en los más pequeños”, explica la autora. Su labor
dimensiona su figura por encima del común; no solo enfrenta el reto de la
comprensión lectora en su comunidad, sino que busca alegrar la vida de los
miembros de su proyecto cada diciembre. Esta actividad es sustentada gracias a
colaboradores que donan mochilas con útiles escolares, juguetes, ropa y
zapatos.
El desahogo ante la indiferencia estatal
A pesar del éxito de su modelo, Belkis
enfrenta una realidad agridulce. Como una "simbología satírica", su
labor ha sido ignorada por las autoridades dominicanas. No pertenece a ninguna
ONG ni tiene una fundación formal, y ninguna autoridad se ha acercado para
replicar este modelo exitoso en el resto del país.
“Solo el ingeniero Salazar me ayudó con
unas mochilas para 'Haz Feliz un Niño en Navidad'; ya no envío cartas porque
nunca me las responden”, reflexionó Marte como un desahogo ante la falta de
apoyo estatal.
El regreso a casa a través de la palabra
En el tramo final de su entrevista,
Belkis subrayó que su esencia "nunca salió de San Cristóbal". Para
ella, escribir y ayudar es su forma de volver a casa. “Nosotros funcionamos
donde nos pongan”, afirmó con orgullo, dejando claro que el compromiso con su
tierra natal es inquebrantable.
Su cuento Escribo obtuvo el
segundo lugar en el concurso literario de cuentos Juan Bosch de La Fundación
Global Democracia y Desarrollo (Funglode) y Global Foundation for Democracy and
Development (GFDD), un cuento espeso que muestra el drama repetido de las
violaciones incestuosas narrado desde la víctima.
En la actualidad tiene diez libros
publicados y dice tener muchos más escritos y con ganas de ponerlos a la disposición
de los lectores. Esta dimensión de escritora se conjuga con otras dimensiones
adicionales: la de madre, maestra y filántropa, haciendo de Belkis María Marte
un orgullo dominicano.
Nota del editor: El trabajo de Belkis Marte es un
recordatorio de que la diáspora no solo envía remesas económicas, sino también
cultura, educación y esperanza.


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