San Cristóbal, Por Julio César GarcÃa. – En la celebración del 182 aniversario de nuestra independencia, más de uno quedamos sorprendidos durante las ceremonias oficiales que se realizaron a nivel local en ocasión de la fecha patria más importante de la nación.
La primera ceremonia correspondió al
izamiento de la bandera dominicana en el edificio de la gobernación; la
segunda, un acto formal en el que nuestras autoridades rindieron honor a la
patria al lado del busto de Juan Pablo Duarte en el parque 6 de noviembre (popularmente
conocido como parque de los vagos); la tercera, la homilÃa en la parroquia
Nuestra Señora de la Consolación. Todas estas actividades estuvieron
acompañadas por la banda de música municipal y un desfile de estudiantes
engalanados con los colores patrios.
Sin embargo, para sorpresa de la
mayorÃa, solo cuatro regidores de los que actualmente componen la sala
capitular de San Cristóbal se hicieron presentes. Fue notoria también la
ausencia de otros actores de la vida polÃtica de nuestro municipio y de varios
directores del cabildo.
El reiterar que de un total de 17
regidores apenas 4 asistieron debe movernos a la reflexión. Debemos comenzar a
preguntarnos: ¿Cuál es su compromiso con la patria? ¿Cómo pretenden predicar
patriotismo si no acompañan a su pueblo en la conmemoración de la
independencia? Esta falta es grave y no puede dejarse como si no tuviera
importancia.
El deber constitucional y legal de los
cabildos
El lugar que tienen hoy los cabildos en
la República Dominicana viene dado por la Constitución de la República, que en
su ArtÃculo 199 establece que los municipios son la base
polÃtica-administrativa del Estado y que los ayuntamientos son responsables de
la gestión de los asuntos locales. Esta responsabilidad no se limita a lo
administrativo, sino que incluye la promoción de la identidad nacional y la
participación en actos que refuercen los valores patrios.
Asimismo, el ArtÃculo 200 reconoce la
autonomÃa municipal y la obligación de fomentar el desarrollo social, cultural
y económico de la comunidad. La ausencia de los regidores en una ceremonia
de independencia contradice este mandato de fortalecer la identidad nacional.
La Ley 176-07 del Distrito Nacional y
los Municipios, en su ArtÃculo 19, señala que el Concejo de Regidores tiene
entre sus atribuciones la promoción de actividades culturales y patrióticas en
beneficio de la comunidad. Y el ArtÃculo 22 establece que los regidores deben
velar por el fortalecimiento de la identidad nacional y la participación
ciudadana en actos oficiales.
No podemos olvidar que, desde la
Constitución de 1844, inspirada en la visión de Duarte, los cabildos fueron
concebidos como órganos de gobierno local, cercanos al pueblo y responsables de
mantener viva la llama de la soberanÃa.
La patria legada es más que un espacio
fÃsico: es un sentimiento que nos hace decir con orgullo que somos dominicanos
y dominicanas. La conmemoración de nuestra independencia no es un asunto menor
para quienes tienen responsabilidades en la administración del Estado.
No acudir a estas ceremonias es un
reflejo de cómo andamos como sociedad y, sobre todo, muestra en manos de
quiénes estamos. La Constitución y las leyes son claras: los cabildos y sus
representantes tienen un deber institucional y moral de estar presentes en los
actos que honran la memoria de Duarte, Sánchez y Mella.




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